EL SER HUMANO Y SU ORIGEN
EL SER HUMANO Y SU ORIGEN
El estudio referente a este tema según los teólogos, está relacionado con la antropología. En el mismo es necesario hacer mención a dos actos creativos que son: creación del hombre y creación de la mujer.
Creación del hombre: Acerca del origen del hombre el relato bíblico dice sencillamente lo siguiente:
51Génesis capítulo 2: versículo 7: "Formó, pues, Jehová Dios [el Señor] al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fue el hombre en alma viviente."
Creación de la mujer: Acerca del origen de la mujer la Santa Biblia se expresa en otros términos:
51Génesis capítulo 2: versículos 21 al 24: "Y Jehová Dios hizo caer sueño sobre Adam, y se quedó dormido: entonces tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar; 22Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y trájola al hombre. 23Y dijo Adam: Esto es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne: ésta será llamada Varona, porque del varón fué tomada. 24Por tanto, dejará el hombre á su padre y á su madre, y allegarse ha á su mujer, y serán una sola carne."
En cuanto al acto creativo de la mujer, podemos apreciar cómo el Ser Supremo, hace uso de sus facultades para obrar de acuerdo a su infinita sabiduría. No creó a la mujer del polvo de la tierra o del lodo, como lo hizo cuando formó al hombre. Tomó una simple costilla del cuerpo de este, y de ahí formó a la que sería su compañera y esposa, para que fuese parte misma del hombre, se sintiera dependiente de él, se amaran el uno al otro como a sí mismos y fueran ambos como una sola carne.
Para comentar en sentido general acerca del origen del hombre, según el relato bíblico, tenemos que reconocer que el mismo ha sido el punto más refutado y el centro de la burla y la crítica de los enemigos de la fe en Dios.
¡Cuán difícil resulta creer, desde el punto de vista de la lógica y la ciencia, que un simple muñeco de lodo se haya transformado en un ser tan perfecto y de una naturaleza biológica tan altamente compleja y ordenada como la del ser humano!
Los científicos de tendencia materialista, basados en la teoría de la generación espontánea, llamada también autogénesis, creen que solamente a través de un proceso de millones de años pudieron, por los efectos de la casualidad, haberse juntado diferentes sustancias simples que al combinarse entre sí dieron lugar a la existencia de la célula. Y mediante otro proceso de millones de años más, tuvo lugar la formación de un ser más complejo que fue evolucionando hasta haber llegado a ser lo que son hoy día los animales y las plantas, incluyendo al hombre. Aunque esta teoría ha sido descartada por las evidencias de diferentes experimentos científicos como los de Louis Pasteur y otros, no obstante, tal vez pudiera considerarse como un razonamiento de cierta manera lógico, no de fe, porque nosotros creemos que ese mismo proceso biológico al que ellos le atribuyen todos esos millones de años, fue el que dio lugar a la existencia de las plantas y los animales. Pero en solo cuestión de horas y no por efectos casuales o de la necesidad como dicen ellos, sino por la orden de Dios cuando dijo: sea hecho y fue hecho.
Claro está, no es lo mismo lo que pudiera hacer la casualidad, que no prevé el orden ni los acontecimientos, a lo que puede hacer un Ser infinitamente inteligente con voluntad y poder absoluto para hacer todo lo que desea, como lo es Dios, Creador de la materia misma; quien juntó los elementos energéticos conocidos en la formación del átomo, para dar lugar a la existencia de esta.
Este mismo proceso con relación a los animales y las plantas, pudo haber usado Dios en la creación del hombre. Sin embargo, por tratarse de un caso especial, del único ser comprendido en este relato, que fue hecho a su imagen y semejanza, quiso darle forma con sus propias manos y usar de su propio aliento para darle vida e inteligencia, al que había de ser el rey de nuestra creación.
Debemos reconocer con toda honestidad, que se necesita un alto grado de fe para creer con toda firmeza en la teoría de este relato sagrado. Pero yo espero que los estudiantes de este tratado, que hayan asimilado bien los capítulos anteriores, hayan adquirido los conocimientos suficientes acerca de las facultades del Todopoderoso, como para haber logrado un grado de fe tal, que les permita creer con plena certeza en todo lo que la Santa Biblia declara acerca de sus hechos.
No obstante, los resultados de los descubrimientos científicos declaran que todos los elementos constituyentes de las células del cuerpo humano, se encuentran también en la tierra, de la cual fue formado el hombre. Lo mismo se ha comprobado con respecto a las plantas y los animales.
En la actualidad, la ciencia debiera estar plenamente consciente que tanto los seres humanos, como las plantas y los animales, debemos no solo nuestro origen, sino aun nuestra existencia actual a la tierra. Comprobado está que las plantas absorben de la tierra a través de sus raíces las diferentes sustancias por las cuales están compuestas sus células. Estas sustancias llegan hasta cada una de dichas células donde se acumulan haciéndolas crecer hasta compartirse en dos y dar lugar a la existencia de una nueva célula por cada una de las existentes en casi todo el cuerpo de la planta. Así se produce el crecimiento hasta que la planta llega a hacerse adulta y producir frutos compuestos por las mismas sustancias extraídas de la tierra.
Un proceso similar ocurre en los seres humanos y en los animales, al ingerir los diferentes vegetales constituidos por muchas de las sustancias que componen nuestras propias células. Por ejemplo: cuando la criatura comienza su proceso de formación en el seno materno, solo logra su crecimiento y formación completa si recibe la nutrición necesaria a través de la madre, la cual a su vez ha sido nutrida por los alimentos que la tierra misma le proporciona a través de los vegetales y las carnes, así como otras sustancias que entran en la cadena alimenticia. Así la nutrición recibida por la madre es asimilada en parte por la criatura, y llevada hasta cada una de sus células, donde se produce el mismo fenómeno citado en el caso de las plantas. Así se lleva a efecto el crecimiento y desarrollo de la criatura. Después que nace, es necesario que continúe un régimen normal de alimentación hasta que, debido a la asimilación de las sustancias provistas por la tierra, esta llega a tener todas las condiciones naturales para la procreación, dando lugar a la existencia de nuevos individuos de su mismo género, conducidos también bajo el mismo orden del ciclo ya mencionado. Quiere decir que inicialmente el origen del hombre se produjo a través de un proceso de transformación, influido por los efectos del espíritu de vida transmitido por Dios, la materia inerte (el lodo) se convirtió en células vivas dando lugar a un cuerpo biológico con vida. Mientras que en la actualidad se debe a un proceso bioquímico de formación. Las sustancias elaboradas por el organismo materno, dan lugar a la formación de un cuerpo igualmente biológico fundamentado en el óvulo y el gameto masculino, que deben su existencia igualmente, a los efectos bioquímicos, producidos tanto en el hombre como en la mujer. 44Así surgen cada día nuevas vidas que deben su origen a la tierra por el gran proceso biológico conque Dios las ha creado en su omnisciencia y su gran poder.
Vale aclarar, que, debido al carácter elemental de estos estudios, esta no ha sido una disertación científica profunda y detallada, sino basada en los conocimientos fisiológicos rudimentarios con pleno respaldo científico, que recibimos todos al cursar los estudios secundarios.